Investigaciones realizadas por la Universidad Internacional de Málaga, la Productividad agrícola, será un factor clave para alimentar al mundo en el año 2050.
Productividad agrícola
La productividad agrícola es el rendimiento de los cultivos, y esta aumenta con el regadío. Para optimizar el gasto de agua, que fundamentalmente será aplicada a cultivos intensivos y super intensivos, es imprescindible el control con sondas y sensores de humedad y temperatura del suelo. Será la única forma de cumplir los objetivos que marca el Pacto Verde Europeo.
El riego permite aumentar la cantidad y calidad de los productos agrícolas, reducir la dependencia de las lluvias y ampliar los periodos de siembra y cosecha.
Como indica el estudio realizado en la Universidad, desde 1950 a la actualidad se ha triplicado el número de hectáreas de regadío, eso lleva a un incremento considerable de gasto de agua dulce, que es imprescindible optimizar.
Beneficios del riego en la productividad agrícola

- Los cultivos irrigados pueden producir hasta el doble o más que los de secano.
- Se reduce la variabilidad de las cosechas causada por la falta de lluvias.
- Los cultivos tienen un desarrollo más uniforme, lo que mejora calidad y su valor comercial.
- Se pueden cultivar varias veces al año en la misma parcela con rotación de cultivos intensivos.
- Se pueden utilizar tierras áridas que de otro modo no serían productivas.
- Se pueden distribuir los fertilizantes a través del riego, para que vayan directamente a la planta.
Tipos de sistemas de riego
Según el tipo de cultivo, terreno y clima, debemos elegir nuestro sistema de riego, porque incide directamente en la calidad del producto y en la distribución del agua a la planta.

- Riego por gravedad o inundación: Consiste en distribuir el agua por los bancales o por toda la superficie del cultivo. Se recomienda en cultivos con canalizaciones de agua procedentes de embalses.
- Riego por surcos: Es un riego superficial con la característica de que el terreno está ondulado, formando canales para circular el agua que llega fácilmente a las raíces porque el cultivo está en la parte superior del surco.
- Riego por aspersión: Simula la lluvia mediante sistemas de aspersores fijos o móviles. Es muy aconsejado en herbáceos.
- Riego por goteo: Proporciona agua directamente a las raíces del cultivo, reduciendo el desperdicio y la evaporación. Puede ser instalado en el exterior o enterrado, para evitar problemas con la maquinaria de recolección y mantenimiento del cultivo. Usa tuberías bajo tierra para suministrar agua directamente a las raíces.
En cualquier caso, el control de humedad que necesita el cultivo optimizado por sondas, será la mejor opción para ahorrar agua y energía, sin perjudicar la producción ni la calidad.
El aumento de la productividad agrícola será el factor clave para alimentar al mundo en 2050
…”En términos de productividad cada hectárea ha multiplicado por 3 su eficiencia desde 1950, debido principalmente a los sistemas de cultivo, un manejo más especializado, y por la irrigación, que ha pasado de suponer en 1950 el 10%, a un 22% en la actualidad“…(+Info en Interempresas)


Fuentes