La temperatura radicular (es decir, la temperatura del suelo donde se encuentran las raíces de una planta)medida con sondas plantae, juega un papel fundamental en el crecimiento y desarrollo de las plantas y en la toma de decisiones del agricultor.
Absorción de agua y nutrientes
- Las raíces necesitan una temperatura óptima para absorber agua y nutrientes eficientemente.
- Temperaturas demasiado bajas pueden ralentizar los procesos metabólicos de las raíces, lo que afecta negativamente la absorción de nutrientes esenciales como nitrógeno, fósforo y potasio.
- Temperaturas excesivamente altas pueden dañar los tejidos radiculares y reducir la capacidad de las raíces para absorber agua, provocando estrés hídrico.
Metabolismo radicular
- La actividad metabólica en las raíces está regulada por la temperatura. Una temperatura óptima promueve la división celular, el crecimiento de las raíces y el desarrollo de pelos radiculares, mejorando la exploración del suelo.
- En climas fríos, el metabolismo se ralentiza, afectando la producción de energía (ATP) necesaria para la actividad radicular.
Interacciones con microorganismos del suelo
- La temperatura del suelo afecta las comunidades de microorganismos beneficiosos (como los hongos micorrízicos y las bacterias fijadoras de nitrógeno), que contribuyen al suministro de nutrientes para la planta.
- Si la temperatura está fuera del rango óptimo, estas interacciones simbióticas pueden reducirse o incluso detenerse.
Manejo de la temperatura radicular con sondas Plantae

Los Plantae®Sonda de temperatura con profundidad de hasta 60cm, reflejan el estado de la actividad radicular del cultivo y favorece la absorción de abonos y tratamientos. No tienen cables y las instalaciones son muy sencillas.
- El estrés térmico en las raíces puede limitar el crecimiento aéreo (tallos, hojas y flores), ya que las raíces son responsables de proporcionar agua y nutrientes necesarios para estos procesos.
- Una temperatura óptima del suelo contribuye a una buena tasa de fotosíntesis, ya que garantiza un suministro continuo de agua y minerales.
En cultivos como el maíz o el trigo, temperaturas del suelo adecuadas durante las etapas iniciales de germinación y establecimiento son cruciales para asegurar un crecimiento vigoroso.
Además sus lecturas nos ayudan en la toma de decisiones como:
- Cubiertas del suelo: Mulching para evitar variaciones extremas de temperatura.
- Aplicar riegos: Uso de agua para moderar temperaturas del suelo.
- Elección de cultivos: Escoger plantas adaptadas a las temperaturas predominantes del suelo en una región.
La temperatura radicular es un factor crucial para el desarrollo saludable de las plantas y debe ser medida cuidadosamente para maximizar su rendimiento y vigor.
Rangos óptimos de temperatura
- El rango óptimo de temperatura del suelo para la mayoría de las plantas está entre 15°C y 25°C, aunque esto varía dependiendo de la especie y las condiciones climáticas.
- Por debajo de 10°C o por encima de 30°C, muchas plantas comienzan a mostrar signos de estrés o disminución del crecimiento.


Fuentes